Las gotas de lluvia fueron lágrimas que los angeles derramaban por mi soledad. Esa noche, tus ojos las detuvieron al mirar mis ojos:
-¿Aún me amas?
- Nunca he dejado de hacerlo.
Hoy, son mis lágrimas las gotas de lluvia que tus ojos nunca podrán volver a observar.
Al final no supe si salvar al amor o dejar al amor salvarme (aunque sólo fuera mi amor)... y no sobrevivir para contarlo.
(La neta dije que iba a postear otra cosa, pero me arrepentí...)
viernes, septiembre 02, 2005
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